Categoría: Éxito, Metas y Objetivos

Vendedores de ilusiones…

Vendedores de ilusiones: Te quedas sin trabajo. Buscas y no encuentras. Entra el desánimo. Pasan los meses y llegan los años… La única salida que encuentras es “emprender”. Montarte una empresa y salir adelante. No queda otra. Escuchas a “vendedores de ilusiones”… y te ilusionas Lees a grandes poetas, filósofos y escritores… y te inspiran Lees los éxitos de los millonarios empresarios … y te motivan … pero, te queda alguna pequeña duda… y lees: “El riesgo más grande es no tomar riesgos… la posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante … nunca desistas de un sueño… fuera de tu zona de confort es donde suceden las cosas mágicas … nada sucede a menos que primero sea un sueño “… Desaparecen tus dudas … y te lanzas a tu aventura empresarial … Solo escuchas lo positivo. Nadie te dice los riesgos… y, si te los dicen, “la ilusión te impide escucharlos”. … y, me pregunto: ¿Es suficiente con un sueño para emprender? ¿Qué hace falta para emprender? ¿Todo el mundo puede ser emprendedor?

¡A por la zanahoria!

Analistas quieren ser consultores. Gerentes quieren llegar a ser Socios. Los Socios aspiran a ser consejeros ejecutivos. El personal subcontratado quiere ser internalizado en el cliente. Los Jefes de Proyecto aspiran a gestionar/liderar grandes equipos y grandes proyectos. Los CEOS nacionales aspiran a ser globales… Y eso está MUY BIEN. Hay que tener aspiraciones, ambiciones y trabajar duro para conseguir los objetivos. NUESTROS objetivos… no los de otros… Lo importante es dar un sentido a lo que hacemos. A nuestra vida. Cada persona “su sentido”. Disfrutar del camino. DINERO, PODER y PRESTIGIO se convierten en las palancas de motivación. Técnicas de la zanahoria y el palo. Nos comparamos con otros. Comparamos nuestros “dineros”. … y aquí es cuando aparece la desilusión y el desencanto. Emprendemos una carrera desenfrenada fijándonos únicamente en el Dinero o en el Poder. Perdemos el sentido de nuestra vida. … Vamos muy rápido. Olvidándonos de disfrutar el camino. De las pequeñas cosas. Y, cuanto más rápido mejor… … antes llegamos a nuestro destino. El mismo para todos.

…¿y qué demonios era un rotacional?

Queridos amigos ingenieros, matemáticos, físicos, químicos, estadísticos, financieros, informáticos, …

Hace ya tiempo que dejamos el “apasionante mundo” de las Derivadas, Rotacionales, Divergencias, Gradientes, Teoremas “extraños” de Laplace o Gauss…

Grandes aprendizajes en la Universidad. Mucho “sufrimiento” … mucho estudio. Recompensa posterior cuando finalmente aprobábamos los exámenes. Satisfacción por el trabajo bien hecho.

Superar un “cero patatero” en un examen de Física porque el Gradiente no sale … es un tema duro. A veces deja “secuelas temporales” 🙂

El devenir profesional de cada uno de nosotros ha seguido diferentes rumbos. Muchas veces sin relación directa o indirecta con la carrera que estudiábamos de jóvenes.

Y me pregunto: ¿Cuántos hemos tenido la “apasionante misión” de hacer un Gradiente, Rotacional o Divergencia en nuestra carrera profesional para resolver un problema práctico?

¿Qué nos hemos llevado de lo que aprendimos y ya no recordamos?

#Folicroquideldía