Categoría: Emociones y Sentimientos

Infografías y dibujos hechos a mano sobre emociones y sentimientos que tenemoslas personas. Pretenden recoger la importancia de conocernos para relacionarnos de forma sana con los demás.

¿Y tú… qué miedos tienes en el trabajo?

¿Y tú que miedos tienes en el trabajo?. Todos tenemos algún miedo...al fracaso, a no ser reconocidos, a perder infliencia, etc

«El miedo es la emoción más difícil de controlar. El DOLOR lo lloras, la RABIA la gritas….pero el MIEDO se atraca silenciosamente en el corazón» – David Fischman

Todos tenemos miedos. ¿Hay alguien que no los tenga?. En el trabajo no iba a ser menos.

  • Miedo al rechazo.
  • Miedo al despido.
  • Miedo al fracaso.
  • Miedo al cambio.
  • Miedo a perder influencia.
  • Miedo a no ser reconocidos.
  • Miedo a lo desconocido.

Posiblemente, muchos de los conflictos, discusiones, malentendidos que tenemos con nuestros compañeros, con nuestros jefes, con nuestros clientes tiene en el fondo una dosis de miedo que se encuentra «atracado silenciosamente en el corazón de cada persona«.

Nuestro EGO nos defiende. Nos dice que «lo tenemos todo controlado», «que no tenemos miedo de nada», «que la culpa siempre es de otra persona», «que somos los mejores», «que lo sabemos todo», etc…

Pero no es verdad.

Todos tenemos un miedo en nuestro interior. Cada uno, el suyo.

Lección avanzada sobre los Planetas Empresariales

Tienes cargo, poder, dinero e influencia. Los planetas empresariales: compradores y vendedores se aproximan. Cuando los pierdes...desaparecen y se esfuman.

Ocupaste una función directiva con poder de decisión en el departamento de Compras

… y a tu alrededor giraban planetas de proveedores y bancos prestando pleitesía. Y te creíste un Sol importante. Y finalizó tu cargo … y tu influencia.

… y los planetas de proveedores y bancos se alejaron  buscando otro Sol. Y llegaron momentos malos. Y sufriste. Y necesitaste ayuda… pero la gravedad de tu Sol y tu brillo no era suficiente para atraer a los planetas de proveedores y bancos. Y te sentiste “triste”.

… Y llegaron mejores tiempos. … y tu Sol atrajo de nuevo a planetas de proveedores y bancos. Y te creíste importante de nuevo.

Y  te quedaste sin trabajo… y las ‘leyes físicas de las relaciones empresariales’ se aplicaron de nuevo. Y observaste tu Sistema Solar a la distancia

… y te diste cuenta de algo.

… a tu alrededor siempre habían girado los mejores Planetas del Universo. Los que están en los momentos buenos y los malos. Los que no se van buscando otras gravedades más rentables. Los que aprecian tus brillos y tus sombras. Los que debes ocuparte de verdad en atraer y dar luz cuando lo necesitan.

– Los Planetas Amigos.

– Los Planetas Familia.

– Los Planetas Hijos.

Los Planetas Personas que Quieres y que te Quieren.

¿Quieres saber lo que pasa cuando no tienes cargo, poder ni influencia?. En el siguiente folicrqoui «Sin Cargo no eres nadie» te lo explico.

¿Qué es lo que más rabia te da de éste mundo?

¿Qué es lo que más rabia te da de éste mundo?

¿Qué es lo que más rabia puede dar en este mundo?

Yo lo tengo claro. Que un listillo se salte la cola y te adelante en la autopista después de haber estado haciendo cola durante más de 4 kilómetros y 20 minutos para salir por el carril. Son los “colones profesionales al volante”. Los listillos.

Desafortunadamente no es algo puntual. Sucede todas las mañanas. Sin excepción. Los colones profesionales avanzan. Acechan. Se hacen los despistados y esperan con sigilo su oportunidad…

… y, cuando te descuidas… ¡Zas! Se te han colado.

Menuda cara de tonto se le queda a uno. Cualquier técnica de ‘mindfulness mañanera’, relajación y métodos avanzados de pensamiento positivo se esfuman durante los 4 kilómetros de cola para evitar que se te cuelen.

Eres consciente de que el hecho de colarse es lo de menos. Lo peor es la cara de tonto que se te queda. Te intentas relajar. Te dices: “No pasa nada. El mundo es maravilloso”. Antes muerte, que venganza. La respuesta mansa, la ira quebranta. Después de la tormenta vuelve la calma.

Lo consigues. Vuelve la felicidad y la calma...

y ¡Zas Zas Zas!

… tres colones profesionales en hilera se le cuelan al de delante.

Cuánto más te cuesta,…más lo aprecias

Mi primer ordenador fue un Spectrum 48K. Mi segundo un Amstrad PC 1512. Un año trabajando para poder comprarlo. Mereció la pena.

Mi primer ordenador fue un Spectrum 48K. Nos lo regalaron mis padres. Un sacrificio familiar. El origen de mi interés por la tecnología. Mi segundo ordenador fue un Amstrad PC1512. Este me lo pagué yo. Sobre el año 1990. Costó 139.000 pesetas (835€). Me pasé más de un año ahorrando:

>> Limpié una multitud de coches de los vecinos de la urbanización.

>> Fui el jardinero particular para cortar el césped, regar las plantas de los vecinos y recoger las hojas que se caían de los árboles en Otoño.

>> Pasé cientos de veces la aspiradora en casa. >> Sacrifiqué la compra de helados caros del estilo Frigodedo, Dráculas o Capitán Colas por helados simples de limón o naranja.

>> Sustituí los chicles Bang Bang por chicles Boomer que eran mucho más baratos pero duraban solo un minuto antes de que se quedasen duros como una piedra.

>> Di clases particulares de matemáticas.

He de reconocer que tuve “ayuda indirecta”. De no haber pasado la aspiradora dos o tres veces al día en casa o por la generosidad de los vecinos para limpiar sus coches… no lo hubiese conseguido.

Y llegó el día.

Recuerdo la ilusión inmensa cuando lo compré. Me levantaba todos los días muy temprano por la mañana para utilizarlo. Enormemente satisfecho por todo el esfuerzo para conseguirlo.

Todavía conservo la carta…

¿Quieres despedirte de tus compañeros de forma original?. Envía una carta a cada uno expresando lo que te han aportado en tu vida.


Todavía conservo la carta. Una carta especial. Una carta breve. Concisa. Personalizada. Y con mucho significado. La escribió un jefe que tuve hace tiempo. Lo pasó mal. Muy mal. Le invitaron a irse de la empresa. Los detalles son lo de menos. Se fue. Antes de irse se reunió con todo su equipo. Éramos cuatro personas. Nos explicó la situación. De forma positiva. Optimista. Tranquila. Sin crear alarmas. Sin criticar a nadie. Defendiendo siempre la empresa. Nos agradeció de palabra haber tenido la enorme fortuna de haber sido nuestro jefe durante dos años. No sólo de palabra. Tenía cuatro cartas manuscritas. Una carta para cada persona del equipo. Cada carta diferente. Personalizada. Nos las entregó a cada uno. Y se despidió de todos. Nunca hablamos en el equipo sobre lo que nos había dicho en nuestra carta. No hacía falta. Hay cosas que no se pueden explicar con palabras. Solo sé que en los momento difíciles… …leo de nuevo la carta.