Categoría: Coaching y Aprendizajes

Infografías sobre Coaching y Aprendizajes sobre uno mismo y los demás. Inteligencia emocional

Opiniones con criterio y sin criterio…

Opiniones con criterio y sin criterio

El mundo está repleto de millones de opiniones.

En Auditoría lo tienen claro. Las han clasificado solo en cuatro; Favorables, Con Salvedades, Desfavorables y Denegadas.

Para los que no somos auditores podemos simplificar los tipos de opinión todavía más:

a) Opiniones sin Criterio

b) Opiniones con Criterio

Las primeras son fáciles. Solo es necesario abrir la boca.

Las segundas son un poco más difíciles: Hace falta pensar y, muchas veces, cerrar la boca y seguir pensando.

Hon Kesa Gatame y Valores asociados..

Hon Kesa Gatame y Valores: ¿Cuántos de los valores del JUDO pueden ser claves en los procesos de transformación y cambio cultural de las empresas?

“Hon Kesa Gatame, Kata-Gatame, Kuzure-Kami-Shio-Gatame, Yoko-Shio-Gatame”…

¿Platos de Sushi?

No,… no son platos de Sushi que puedan degustarse en un restaurante japonés con estrella Michelin. Es algo ‘mucho más serio’. Son técnicas de JUDO.

Arte marcial concebido por Jigoro Kano a finales del siglo pasado. Considerado como una “filosofía del equilibrio y la armonía”. Oportunidad única para que los niños y adultos desarrollen sus capacidades físicas y psíquicas. Sin “darte cuenta”, el maestro te enseña VALORES mientras disfrutas de los entrenamientos, las Katas y las competiciones.

… sacrificio, respeto al maestro y compañeros, autocontrol, confianza, lealtad, Trabajo en equipo, dignidad ante la derrota, humildad ante la victoria, Cortesía, Interacción entre compañeros….

Hoy en día “están de moda” las metodologías ÁGILES, el cambio cultural, los valores corporativos, la digitalización de las empresas,…

… y me pregunto:

¿Cuántos de los valores del JUDO pueden ser claves en los procesos de transformación y cambio cultural de las empresas?

“Waza-Ari Waza-Ari Ippon”

¿Qué maletín tiene más Valor?…

La diferencia entre Valor y Precio. Hay cosas que no tienen precio. Su valor es infinito. El precio de mercado son cuatro duros.

En la imagen dos maletines.

Uno de lujo. De varios miles de euros. De la piel más selecta. Destinado a almacenar multitud de documentos con información muy valiosa. Símbolo de importancia, imagen y prestigio.

Otro normalito. De pocos euros. Capaz de soportar centenas de kilos de libros, carpetas y estuches. Con sujeción a la espalda por correa simple que no afectó a la columna vertebral y cervicales de toda una generación. Con sub-apartados para esconder las malas notas. Con parte de la esencia de lo que somos hoy.

Diferentes precios.

Diferentes valores.

Diferentes significados.

Diferentes recuerdos.

¿Te quieres responsabilizar de algo?…

¿Te quieres responsabilizar de algo?. Hipengiofobia. Es el miedo persistente, obsesivo, irracional y enfermizo ante cualquier tipo de responsabilidad

Buscaba en Google la palabra “Hipercor”. Necesitaba hacer unas compras.

El Sr. Google me ofreció un juego de palabras clave. Para facilitarme la búsqueda. Como siempre hace. Y como siempre le agradezco. Por alguna extraña razón, acabé pulsando por error la palabra “Hipengiofobia” en lugar de «Hipercor».

Aproveché el error para aprender algo nuevo. Las compras podían esperar. A parecer, la «Hipengiofobia» es el miedo persistente, obsesivo, irracional y enfermizo ante cualquier tipo de responsabilidad. La reacción que produce en la persona es de huida de la responsabilidad de forma totalmente desproporcionada frente a la situación que la crea. No se puede explicar o razonar. Está fuera del control voluntario. La persona que lo padece se siente fatal porque sabe que él no se considera capaza de hacerlo.

Reconozco, que siempre había asociado estos “síntomas” con términos más vulgares como; “pasar la patata caliente”, “pasar el marrón”, “pasar la bola” o “echar balones fuera”… Hay verdaderos especialistas que dominan este arte.

La próxima vez, deberé observar más detenidamente… para poder distinguir si se trata de un caso grave de “Hipengiofobia”.

… al menos, la patata caliente que me pasen se me hará un poco más llevadera.