Categoría: Aprendizajes de LinkedIn

Recopilación de infografías sencillas con trucos y consejos sobre Linkedin

Defenderás tu opinión por encima de todas las cosas…

Defenderás tu opinión por encima de todas las cosas

De todo se aprende en esta vida.

…y, si sabes observar y escuchar… se aprende más.

En LINKEDIN se aprende mucho:

…se aprende del contenido técnico de las publicaciones y los comentarios que se generan. …se aprende de las personas asertivas que defienden su posición firmemente sin faltar al respeto a los demás.

…se aprende de las personas que afrontan las críticas, por muy duras que sean, con confianza en si mismos.

…se aprende de las personas que responden a los insultos que reciben en ocasiones con respeto y buenas palabras.

…se aprende de personas que tienen profesiones y experiencias completamente diferentes a la tuya.

…se aprende cuando emites una opinión y recibes comentarios que te hacen cambiarla.

… se aprende a cultivar la paciencia y reflexionar sobre “la motivación interior” que le hace a una persona emitir un “juicio duro” sobre un tema… antes de lanzar una crítica envenenada hacia su persona.

…se aprende de la valentía de ciertas personas para decir en alto lo que nosotros no nos atrevemos a decir.

¡Y a veces también te sorprendes!

… de aquellas personas que, después de un debate intenso, dicen en alto y sin miedo: “Me he equivocado”, “Me has convencido”, “Pues tienes razón”, “Perdona”, “Gracias”…

… y sigues aprendiendo.

A veces nos olvidamos que detrás de cada historia hay una persona

A veces nos olvidamos

Recibimos cada día decenas y decenas de publicaciones e historias sobre:

a) Reclutadores que exponen cómo deben actuar los Reclutadores.

b) Candidatos que exponen cómo deben actuar los Reclutadores.

c) Reclutadores que exponen cómo deberían actuar los candidatos.

d) Candidatos que exponen cómo deben actuar los Candidatos.

A veces, son historias buenas.

A veces, son historias malas.

A veces, aportan grandes consejos.

A veces, muestran tristeza, dureza e injusticia.

A veces, son historias felices con moraleja.

A veces, son historias desesperadas.

A veces, para resaltar lo malo.

A veces, para resaltar lo bueno.

A veces, son historias que inspiran.

A veces, son historias que cabrean.

A veces, los reclutadores se convierten en candidatos.

A veces, son los candidatos los que se convierten en reclutadores.

A veces, estas historias no cambian nada.

A veces, estas historias ¡lo cambian todo!.

A veces, nos olvidamos que detrás de cada historia hay una persona.

A veces, nos olvidamos que nosotros podemos «vivir esa historia».

A veces, simplemente con un poco respeto y empatía hacia el otro…

…cambiaríamos muchas historias.

Llegar a la cima de Linkedin.

Llegar a la cima de Linkedin

CONVERSACIONES LINKENIANAS

Conversaba hace un par de semanas con una persona sobre Linkedin. Me contaba que había perdido interés. Le pregunté los motivos. Me dijo varios muy interesantes, pero hubo uno que me llamó especialmente la atención.

Me dijo lo siguiente: “…hace un año publiqué un artículo en Linkedin. Se hizo viral. Conseguí cientos de miles de visitas, de likes, de comentarios y de visualizaciones al perfil. Desde entonces no despego en mis publicaciones. Apenas consigo una decena de likes.

Llegué a la “CIMA” de Linkedin y nunca más volveré a superarla. Cada vez que publico algo, comparo los resultados con aquella publicación… y me deprimo y pierdo interés…”.

Comenta esta publicación y…

Comenta esta publicación y te doy un camión. Grandes promesas, ficheros maravillosos, grandes trucos y luego...te venden una moto

«¿Quieres la fabulosa plantilla Excel ABC.xls para gestión de nóminas? – Pídemela diciendo “QUIERO” en comentarios con tu email y te la envío»…

«¿Quieres que te revise gratuitamente tu perfil de Linkedin? – Escribe diciendo “QUIERO” y te doy feedback personalizado»…

«¿Quieres encontrar rápidamente trabajo? – Escribe diciendo “TRABAJO” y te pongo en contacto con las personas de mi enorme red LION»…

[…]

Miles de personas interesadas. Con la esperanza de encontrar una salida a sus necesidades. Miles de datos personales intercambiados. Esperas y esperas y, en la mayoría de las situaciones, jamás recibes una respuesta.

A veces sí. Sí recibes una respuesta. Te piden que te registres en una plataforma. Te piden más datos. Y cada semana, te intentan vender “una moto cuántica” por email.

¿Es efectivo este método?

Payasadas en Linkedin

Payasadas en Linkedin. Hay veces que la mayor payasada es el gesto más profesional del mundo. No hagamos juicios rápidos que podemos hacer el payaso.

Recibí una publicación en mi ‘feed de LinkedIn’.

Una persona expresaba “payasadas” en una publicación. Nunca había recibido una publicación suya. Junto a su publicación, había decenas de comentarios increpando su “falta de profesionalidad”. Varias personas recordaban: “Esto no es Facebook”, precisando a continuación que; “esto es una red profesional”.

Mi primera impresión fue que, efectivamente, la publicación no parecía “muy seria”. Pero no faltaba el respeto a nadie. Sentí curiosidad. Accedí a su perfil para ver el resto de sus publicaciones. Seguían más o menos la misma línea. “Payasos, Gente saltando y brincando, Videos de chistes, Animadores y Animadoras haciendo reír a la gente, Circos, etc…”.

Siempre aparecían varios comentarios recordando que “hay que ser profesionales».

Algunos comentarios fueron respondidos por esa persona.

Decían: «¡Claro que es profesional lo que digo!». «Es que soy Payaso. Trabajo en circos y eventos de animación». «Me dedico a esto».

… y, a continuación, lo complementaba con un chiste o una broma.

¡Qué equivocado y qué poco profesional fui en mi primera impresión!.

Y sucedió algo diferente…

Esperar a ver quçe sucede cuando te piden algo. ¿Qué sucede?. Pues cosas sorprendentes que no te puedes imaginar. O sí... quién sabe

Recibí en mi email personal una oferta de un proveedor de tecnología.

Me ofrecía sus servicios de forma escueta. Solicitaba mantener una conversación conmigo. El correo no estaba personalizado. Tenía decidido borrar el correo. Luego pensé en contestar simplemente dando las gracias e indicar que yo no me ocupaba de eso. Finalmente… decidí hacer algo diferente. A ver qué pasaba.

Me informé exhaustivamente de su compañía y del producto que ofrecía. De las referencias que tenía en el mercado. Analicé el perfil de Linkedin del comercial para interesarme en sus gustos, clientes que tenía, publicaciones, etc. Dediqué un par de horas el fin de semana. No domino el arte de la venta. En absoluto. Más quisiera yo. Pero disfruto escribiendo.

Le escribí un documento particularizado en el que le exponía cómo podía ofrecer su producto. Los beneficios que obtendríamos. Le informé del dpto. al que dirigirse… etc. Le escribí la oferta que a mi me hubiese gustado recibir si fuese el responsable.

Le expuse honestamente que no disponía de poder de compra en la organización. Le agradecí la oportunidad de haber contactado conmigo. Le deseé suerte en el maratón que iba a correr.

Envié el correo. Y esperé a ver qué sucedía.

… y, sucedió algo diferente.