Categoría: Líderes y Buenos Jefes

La importancia de los líderes y de los buenos jefes en nuestra vida. Tener un buen jefe es un regalo

El reconocimiento al trabajo bien hecho

El reconocimiento al trabajo bien hecho. No hay mejor reconocimiento que te den la oportunidad de presentar tu trabajo al cliente.

Alberto era el maquetador del equipo. Sus funciones se ‘limitaban’ a preparar maquetas de apps para su presentación posterior al cliente. Su trabajo se realizaba “en la sombra”. Lo hacía excepcionalmente bien. El jefe le mandaba lo que tenía que diseñar. Lo que tenía que cambiar. Hasta el último detalle.

Alberto diseñaba. … y el jefe presentaba él solo la maqueta al cliente. Así día tras día. Año tras año. Alberto no sabía el PARA QUÉ de su trabajo. Ni el POR QUÉ de los cambios y modificaciones.

Un día llegó un nuevo jefe. Le dijo: “Me gustará que me acompañases mañana a presentar TU diseño al cliente”. Alberto se sorprendió. Dedicó toda la noche a perfeccionar su maqueta. Antes de la presentación estaba nervioso. A los pocos minutos los nervios desaparecieron. Estaba emocionado presentando. Respondiendo preguntas del cliente. Tomando notas de mejoras. Explicando “los aspectos técnicos” de su maqueta.

El jefe se quedó en un segundo plano. Intervenía puntualmente para reforzar los mensajes de Alberto. Para apoyarle. Fue una presentación excepcional. El cliente felicitó a Alberto por su trabajo.

Regresando en coche a la oficina dijo a su nuevo jefe: “Gracias por la oportunidad. Es la primera en muchos años que veo que mi trabajo tiene un sentido”.

¿Se considera usted un gran líder?

Parece ser que si no eres líder no eres nadie. La palabra liderazgo aparece por todos los sitios. Se ha idealizado la figura del líder.

Nuestra cultura honra a los líderes.

Parece ser que si no eres líder no eres nadie. Abundan los libros y los cursos para convertirse en líderes de la noche a la mañana. Existen miles de definiciones de liderazgo cada cual más enrevesada. La palabra liderazgo aparece por todos los sitios. Se ha idealizado la figura del líder.

Hay algo claro. No todos podemos ser líderes. Tampoco podemos es astronautas.

No pasa nada. Unos serán líderes y otros seguidores.

El problema surge cuando las modas del momento definen a los que son seguidores de maneras despectivas. Alejadas de la realidad.

Los seguidores:

… hacen su trabajo, pero no más.

… están eternamente buscando la gloria.

… se encuentran atrapados en la rutina diaria.

… sólo se sienten motivados por factores externos.

… se preocupan mucho por los títulos.

… se enfocan en lo que puedan conseguir de manera individual.

…no tienen voluntad de servir a los demás.

…se conforman con poco.

[…]

Para ser un buen líder uno ha de ser primero un buen seguidor. Los seguidores con actitudes positivas son los que definen la cultura de las empresas. Con su compromiso, iniciativa, saber escuchar, implicación, aptitudes, etc… Ser guiado por un buen líder es un privilegio.

Ser un buen seguidor también lo es. ¿Te conformas con ser un ‘simple’ seguidor?

Estrategias de Ernest Shackleton en la travesía de la Antártida en 1914

Estrategias de Ernest Shackleton en la travesía de la Antártida. Un decálogo de diez puntos que se pueden aplicar en cualquier empresa hoy en día

En 1914 el intrépido explorador Ernest Shackleton se embarcó, junto con su equipo de marineros y científicos, para realizar la primera travesía de la Antártida. En esa época, nuestro mundo no estaba “digitalizado, ‘tabletizado’, ‘agilizado’, ‘scrum-izado’, ‘eufemeizado’ ni se disponían de escritos avanzados sobre liderazgo ni coaching”. Pero el Sr. Shackleton tenía claro cómo debía comportarse con su equipo para sobrevivir al hambre, frío, tormentas, barco destrozado,…

1. Nunca pierda de vista la última meta y concentre su energía en objetivos a corto.

2. De ejemplo personal con símbolos y conductas visibles, fáciles de recordar.

3. Inspire optimismo y auto confianza, pero aférrese a la realidad.

4. Cuide de sí mismo: mantenga su resistencia y déjese de complejos de culpa.

5. Refuerce constantemente el mensaje de grupo: «Somos uno, viviremos o moriremos todos juntos»

6. Minimice las diferencias de estatus e insista en la cortesía y el respeto mutuo.

7. Domine el conflicto. Maneje el enfado en dosis pequeñas; atraiga a los disidentes e impida luchas de poder innecesarias.

8. Encuentre algo que celebrar y algún motivo con el que reír.

9. Esté dispuesto a asumir el «Gran Riesgo»

10. No abandone nunca, siempre hay otro movimiento.

@ Fuente: Estrategias de Shackleton

Ejecutivos mandones… que piensan poco

Hay personas que tienen tanto deseo de mandar... que se olvidan de pensar

Una Empresa quería cambiar el estilo de gestión y liderazgo y decidió contratar  un nuevo Directivo.

El primer día, el Directivo realizó una inspección general de la empresa. En el almacén estaban todos trabajando, excepto un chico que estaba recostado en la pared. Viendo una buena oportunidad para demostrar su filosofía y dotes de mando, el Directivo preguntó al chico.

– “¿Cuánto ganas por mes?”

– “Trescientos euros”, respondió.

El Directivo sacó de su bolsillo 300 € y dijo: – “Aquí está su salario del mes. Desaparezca de la empresa y no VUELVA más”.

El chico cogió el dinero y alegremente se fue.

El Directivo, hinchado de orgullo, preguntó a los trabajadores del almacén: – “¿Saben lo que hacía este chico aquí?”.

– “Si señor”, respondieron. – “Era el repartidor de PIZZAS”.

MORALEJA: 

Existen personas que desean tanto mandar,… que se olvidan de pensar.

@Autor: Redactor IDG

¿La solución?... Seguir las 10 bienaventuranzas empresariales: https://wp.me/pbeKhqd-tC

Las 10 bienaventuranzas empresariales

Las diez bienaventuranzas empresariales. O los q0 mandamientos. Da lo mismo!! Lo importante es que se cumplan.

Dice la leyenda que en un lugar remoto de Transilvania se encontró una tablilla con diez bienaventuranzas empresariales. Esta tablilla permaneció oculta durante muchos años. Escrita con extraños jeroglíficos, se tardó cientos de años en traducirla…. y se tardará mucho más en asimilarla. La tablilla decía algo como esto:

1.- Bienaventurados los jefes que dicen nosotros en lugar de yo.

2.- Bienaventurados los jefes que están ahí para resolver los momentos de crisis en lugar de buscar culpables.

3.- Bienaventurados los jefes que solicitan, colaboran y sirven en lugar de ordenar y esperar.

4.- Bienaventurados los jefes que se preocupan por desarrollar a la gente y establecer objetivos comunes en lugar de utilizarla.

5.- Bienaventurados los jefes que generan entusiasmo, confianza y alegría en lugar de inspirar miedo y resentimiento.

6.- Bienaventurados los jefes que trabajan con personas en lugar de manejar empleados.

7.- Bienaventurados los jefes que inspiran para que se hagan las cosas en lugar de utilizar su autoridad.

8.- Bienaventurados los jefes que escuchan más que hablan.

9.- Bienaventurados los jefes que dan ejemplo en lugar de asignar tareas.

10.- Bienaventurados los jefes que se lean estas bienaventuranzas y se preocupen por mejorar.

… ser jefe, no es tarea fácil.

Los 7 Pecados Capitales de los proyectos de tecnología

Los 7 Pecados Capitales de los proyectos de tecnología. La gula, la avaricia, la ira...Son pecados capitales en cualquier proyecto que se precie.


LOS SIETE PECADOS CAPITALES DE LOS PROYECTOS DE TECNOLOGÍA:

GULA – Quiero TODO. Alcance cerrado, Precio cerrado, Plazo fijo, Máxima calidad. Bonito y barato. TODO es crítico.

LUJURIA – Necesito satisfacer a mis stakeholders. Si digo que NO a algo … me dejan de ‘querer’. Las adulaciones me gustan.

PEREZA – Hasta que no me lo diga MI jefe que lo haga… no lo hago. Esta tarea es responsabilidad de otros. Hasta que no acaben ellos no empiezo yo.

ENVIDIA – Yo NO me lo merezco. Los presupuestos, la autoridad y los recursos… siempre los tienen otros. A MI solo ME piden resultados. Siempre ME toca ‘bailar con la más fea’….

AVARICIA – Quiero mucha información, muchas firmas autorizadas, mucha documentación, muchos recursos, muchos medios… antes de empezar a trabajar. Quiero. Quiero. Quiero.

SOBERBIA – Yo lo sé todo. Soy dueño de la información. Me dedico a esto. Tú haz tu trabajo… que yo haré el mío. ¿Qué vas a saber tú?.

IRA – Para ser JEFE hay que gritar. Cuanto más lo hago… más caso me hacen. Cuantos más insultos… más presión creo. Cuantas más reuniones de seguimiento… más control y miedo.

Y tú, … ¿Cuál es tu mayor pecado?.