Relatos y Moralejas del día a día

El hijo del herrero (Anónimo)…

El hijo del herrero (Anónimo)

Le llamaron para una entrevista. Su CV era simplemente excelente. Repleto de cursos y masters. El director de RH le preguntó:

«¿Tu padre te pagó tus estudios?».

«Si», respondió el joven.

«¿Dónde trabaja tu padre?».

«Es herrero».

«Muéstrame tus manos».

El joven se las mostró. Estaban suaves y perfectas.

«¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo?».

«Nunca. Siempre quiso que estudiara y leyera».

«Cuando vayas a casa hoy, lava las manos de tu padre y ven a verme mañana».

El joven regresó a su casa. Pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos. Su padre se sintió extraño y feliz. Lavó sus manos. Estaban arrugadas. Con cicatrices y hematomas dolorosos en su piel. Por primera vez, el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos arrugadas.

…para pagar su educación y su futuro.

A la mañana siguiente, el joven regresó a la oficina del director. Con lágrimas en los ojos.

«He aprendido a apreciar y reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy».

El director dijo: «Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que aprecie la ayuda de los demás. Que conozca los sufrimientos de los demás. Que no ponga el dinero como su única meta en la vida».

Estás contratado.

Fuente: Relato El hijo del herrero. (Anónimo).

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