La vida misma

Una larga experiencia enseña más que los libros y títulos

La larga experiencia más que los libros y títulos enseña. Los mecánicos del barrio de toda la vida son un ejemplo de experiencia y artesanía.

Llevo mi coche al taller del barrio. El de toda la vida. Con el mecánico de siempre. Le llaman Don Antonio. El año pasado se jubiló. Le apasiona su trabajo. Es un mecánico “chapado a la antigua”. En lugar de reponerte la pieza o motor por una nuevo,… te lo desmonta, lo arregla y te lo vuelve a montar. Más artesanal. Más barato. Es un espectáculo verle diagnosticar la avería. Acerca la oreja. Escucha las vibraciones. Se aleja para observar. Pone mala cara. Asumes que es algo grave. Se acerca a de nuevo. Se queda en silencio. Se enciende un cigarro. Se queda pensativo… Pronuncia unas palabras ininteligibles al carburador.

– Le preguntas: “¿Me dices a mí?”.

– Te responde: “No. Hablo con el coche. Espera”.

Cuando encuentra la avería se le ve satisfecho. Te explica todos los detalles de su descubrimiento. Te propone diferentes opciones.

Cuando le preguntas: “Antonio, debes ser un verdadero EXPERTO. Has debido encontrarte con todas las averías posibles en toda tu vida”. Te contesta sinceramente:

“¡Pero qué dices!. Yo NO soy experto en nada. Cada día aprendo algo. Cada avería es diferente. Cada coche es diferente. Cada solución es diferente … yo soy mecánico no ingeniero”.

Y,… te vas a casa tranquilo. Confiado en su criterio. En su palabra. En su experiencia.

Categories: La vida misma

Deja un CroquiComentario