Coaching y Aprendizajes

Todavía conservo la carta…


Todavía conservo la carta. Una carta especial. Una carta breve. Concisa. Personalizada. Y con mucho significado. La escribió un jefe que tuve hace tiempo. Lo pasó mal. Muy mal. Le invitaron a irse de la empresa. Los detalles son lo de menos. Se fue. Antes de irse se reunió con todo su equipo. Éramos cuatro personas. Nos explicó la situación. De forma positiva. Optimista. Tranquila. Sin crear alarmas. Sin criticar a nadie. Defendiendo siempre la empresa. Nos agradeció de palabra haber tenido la enorme fortuna de haber sido nuestro jefe durante dos años. No sólo de palabra. Tenía cuatro cartas manuscritas. Una carta para cada persona del equipo. Cada carta diferente. Personalizada. Nos las entregó a cada uno. Y se despidió de todos. Nunca hablamos en el equipo sobre lo que nos había dicho en nuestra carta. No hacía falta. Hay cosas que no se pueden explicar con palabras. Solo sé que en los momento difíciles… …leo de nuevo la carta.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.