¡Menudo churro de coletas !

La importancia de ponerse pequeños objetivos. Da igual lo pequeños que sean. Si eres perseverante al final lo consigues. Aunque sea hacer unas coletas.

“¡Menudo churro!”, me decían todas las mañanas antes de empezar la jornada laboral.

Todas las mañanas sin falta.

Algo bastante desilusionante. Con mucha paciencia, mucha perseverancia e innumerables videos de Youtube he de decir que he cumplido el objetivo que me propuse hace ahora casi un año.

Me he convertido en un verdadero ’experto’ haciendo trenzas y coletas sencillas a las pequeñajas. No hay festival del colegio que se me resista [por ahora]. No ha sido un camino fácil. Ni mucho menos. Lo más sencillo se puede volver muy complejo si no se practica. Que la raya quede perfectamente recta y no serpenteante y cada pelo en su sitio son ‘palabras mayores’.

Ahora me dicen “¡Papi, que bien peinas!”. Un pequeño objetivo que ha merecido la pena.

Próximo paso: Aprender a hacer moños.

¡Maldita Nespresso!…

La importancia de expresar nuestros sentimientos. Te haces responsable y se aprovechan de ti. Hay que ser asertivo y decir lo que piensas y quieres

¡Maldita Nespresso!.

El equipo de Logística estaba formado por 20 personas. Cambiaron de oficina. Necesitaban un almacén más grande en un polígono industrial a las afueras. Finalizada la mudanza, empezaron las quejas. No había cafeterías cercanas  y no tenían máquina de café. Reclamaron una. Y se les concedió.

…una Nespresso de última generación acompañada por cien cápsulas de diferentes tipos de café.

Los que tomaban el café con leche protestaron. Faltaba leche.

María tomó la iniciativa. Trajo leche de su casa. Todos contentos… hasta que se acabaron las cápsulas. Una semana sin café.

María tomó la iniciativa. Se encargó de comprar las cápsulas. Ya había café y leche. Y una encargada de café. Acordaron entre todos poner dinero en una cesta. Unos pedían Ristretto. Otros Vivalto Lungo. Otros Ciocattino. Unos leche entera, otros desnatada…

La vida de María se complicaba cada día. No protestó. El conflicto le hacía sentir mal.

…se acababa el agua. María llenaba la cafetera.

…se acababa la leche. María compraba leche.

Una vez a María se le olvidó comprar. El chico del camión de reparto dijo en broma: «María, Y mi café». María, no pudo controlar su rabia retenida.

Solo se atrevió a decir: “¡Maldita Nespresso!”

¡Me lo han vuelto a robar!

¿Alguien ha acabado mordiqueado  un boli BIC?. Creo que nadie en el planeta Tierra ha acabado un boli BIC. Creo que todos los habitantes lo han mordisqueado.

¡Otra vez! Me han sustraído un objeto preciado.

De mi propiedad. Lo dejé en la mesa. Estoy seguro. Al regresar a mi puesto… había desaparecido. Ya no estaba. Y lo había comprado hace una semana. Empezaba a tenerle cariño. Lo peor, es que no es la primera vez.

En el colegio me sucedía lo mismo.

Jamás he conseguido utilizar uno desde la compra hasta su muerte natural. Nunca. Siempre acaba desapareciendo. Utilizaba técnicas evasivas para distraer a los sustractores. Le quitaba el capuchón. Mordisqueaba el plástico. Pegaba en el plástico advertencias que indicaban “cuidado bacterias”. Sin resultados relevantes.

Ocasionalmente, la posesión del preciado objeto superaba el periodo medio de vida sin haber sido sustraído por sustractores. Cuando esto sucedía… se secaba la tinta. Moría prematuramente.

Puedo confirmar que jamás en mi vida he conseguido tener un bolígrafo BIC desde su nacimiento hasta su muerte natural. Nunca. Siempre causó baja de forma prematura. Es su destino.

BIC Naranja,

BIC Cristal.

BIC. BIC. BIC

Sobre sumas, restas y preguntas de los niños

Ejercicios de sumas y restas y las preguntas poderosas de los niños. Para qué comprar tantos plátanos si luego se ponen pochos

Ayudaba a mi hija mayor a hacer los ejercicios de sumas y restas del cole.

Uno de los ejercicios del cole decía algo como esto:

María compra en la tienda 15 plátanos.

Juan compra en la tienda 12 plátanos.

¿Cuántos plátanos tienen entre los dos?

Mi hija me pregunta con curiosidad: ¿Papi. Por qué compran tantos plátanos si luego se ponen pochos y negros?

…ummm, pues muy buena pregunta, le respondí.

Yo no me puedo permitir publicar en Linkedin…

Me decía un amigo que ocupa un puesto directivo en una gran empresa:

– “Yo no puedo escribir en Linkedin. No me lo puedo permitir”.

Con curiosidad genuina le pregunté los motivos. Me respondió:

– “Mi puesto no me lo permite. Soy la “imagen” de la empresa hacia el exterior. Lo que diga u opine puede afectar a la imagen y reputación. Puede afectar a la función que ocupo en ella”.

Traté de entender los motivos que había detrás de sus palabras. Le dije:

– «Pero,… puedes hablar de ti. De cualquier cosa que te haya hecho sentir algo. De tus experiencias pasadas. De tu visión de la vida. De cualquier tema que pueda ayudar a otras personas,»… No había acabado la frase anterior y me respondió de forma un poco tajante:

– “No. No puedo. Todo va relacionado. Cada uno somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras y opiniones. No puedo escribir en Linkedin”.

Pasamos a otro tema…

Sus palabras me hicieron reflexionar.

Antes éramos felices y no lo sabíamos

Antes del virus éramos felices y no lo sabíamos

…podíamos abrazar y besar a nuestros seres queridos

…podíamos disfrutar de un paseo por el campo y de la naturaleza

…podíamos respirar aire puro en el bosque

…podíamos pedir a nuestra abuela que nos hiciese un caldito de los suyos

…podíamos disfrutar de nuestros amigos

…podíamos hacer muchas cosas que las dábamos por supuestas.

Ahora que las hemos perdido temporalmente, podemos aprovechar a practicar otras pequeñas cosas sin necesidad de salir de nuestras casas.

Para que cuando todo esto acabe, apreciemos al máximo todo lo que nos rodea y no demos nada por supuesto.

#Folicroquideldía

#YoMeQuedoEnCasa

¿Tienes un problema?. ¡No te preocupes!

¿Tienes un problema?. ¡No te preocupes!. Los graficos son muy serios. Si el gráfico lo dice será porque es verdad. ¿Qué falla en el gráfico?

Desde un punto de vista puramente analítico y racional el gráfico parece recoger todas las opciones matemáticamente posibles. Tiene todo el sentido del mundo. Nos decimos (o nos dicen los gurús de la felicidad) … “ no hay que preocuparse … hay que ocuparse… hay que vivir el momento,  fuera de la zona de confort  es donde suceden las cosas mágicas,  etc, etc”.

Tenemos la ilusión de convencernos,

… pero,  al minuto siguiente vuelven las preocupaciones.

Analítica y racionalmente, podría concluirse que:

1.- el gráfico es incorrecto/incompleto

2.- somos muy olvidadizos

3.- lo analítico y racional es insuficiente para ver la realidad.

4.- la preocupación es intrínseca al ser humano

5-  ninguna de las anteriores

¿Por qué nos preocupamos?

¿Recoger un papel del suelo nos hace líderes?

¿Recoger un papel del suelo o hacer fila nos hace líderes?. No sé si líderes o no líderes. Sin duda un ejemplo de educación y respeto

Se abre el telón:

… y observamos en la TV a un Primer Ministro que se le cae un café, coge la fregona y lo limpia el mismo. No es habitual. Nos sorprende. Nos decimos: “¡Menudo líder!”.

…y observamos en las fotos a un Presidente de un gran país chocar la mano con un empleado de la limpieza mientras transita por los pasillos del complejo de edificios. No es habitual. Nos sorprende. Nos decimos: “¡Qué gran líder!”.

…y observamos a un prestigioso dirigente de una gran multinacional acudir al comedor de empresa y sentarse con los empleados a comer en la reunión anual corporativa. No es habitual. Nos sorprende. Nos decimos: “¡Qué gran líder!”.

…y observamos a un gran famoso sonreir a un niño. No es habitual. Nos sorprende. Nos decimos: “¡Qué gran líder!”

…o a un gran empresario hacer fila en una tienda. No es habitual. Nos sorprende. Nos decimos: “¡Qué gran líder!”

Se cierra el telón.

[…]

¿Cómo llamamos a la película?

1.- Los increíbles grandes líderes de nuestro tiempo.

2.- Personas corrientes. Educadas y respetuosas con los demás.

Todos somos buenos en algo…

La importancia de saber diferenciarse. Incluso un pequeño wombat se diferencia y se convierte en un animal único e irrepetible.

Todo día es bueno para aprender algo.

Hace tiempo aprendí que el WOMBAT es un animal. Para ser más precisos, un marsupial adorable de hábitos crepusculares que vive en Australia. Dicen que DESTACA por su agilidad, velocidad y talento. Habilidades muy apreciadas y valoradas en los tiempos que corren.

Destacar en esta vida es algo muy bueno. Es el camino para lograr el éxito y para fortalecer la marca personal. Y, estos entrañables marsupiales, DESTACAN respecto de cualquier ser vivo del Planeta por sus heces en forma de perfectos cubos cuadrados. O dicho de otra forma. Por sus cacas cúbicas.

Es una asquerosidad. Cierto. Pero es lo que es. Esto nos lleva a la conclusión importante: Cualquier cosa que hagamos en esta vida, por muy insignificante que nos parezca, por muy fea que resulte, por poco atractiva que sea,… puede hacernos DESTACAR y diferenciarnos del resto.

Cualquier Wombat (o no Wombat) que se precie le resultará totalmente indiferente esta disertación muy cercana a lo absurdo. Algo normal. Ellos son simplemente pequeños y entrañables Wombats.

… totalmente despreocupados de lo que piensen los demás.

Disfrutar de la Infancia de nuestros hijos.

Vivir la infancia de nuestros hijos. Vivir su  inocencia, su sorpresa, esa etapa en la que se forja su personalidad y los padres son el centro de su universo

Había tenido una carrera profesional de prestigio.

Tenía dos hijos y una hija. Ya mayores. Su hijo pequeño regresaba a España después de algo más de tres años trabajando en Dinamarca. Había encontrado un trabajo en España. Se había alquilado un pequeño apartamento con su novia. Estaban los dos muy ilusionados. El padre, por estar cerca de su hijo. El hijo, por estar cerca de su padre. Hacían muchos planes juntos.

Un día quedamos a cenar y tomar unas copas. Le pregunté al padre:

– ¿Cuál ha sido el mayor error en tu carrera profesional?

Se quedó en silencio. Pensativo. Su cara reflejaba tristeza. Al cabo de un rato contestó de forma sincera. “Mi mayor error fue no her estado presente en la etapa en la que mis hijos eran muy pequeños”.

… y, papá, ¿por qué lo dices?

“Hijo. Porque jamás en mi vida podré volver a vivir esa etapa con vosotros. Cuando todavía conservabais pura vuestra inocencia. Cuando todo os sorprendía y maravillaba. Cuando vuestro mayor regalo e ilusión en la vida era estar conmigo y vuestra madre. Cuando al entrar a casa saltabais todos del sillón para ver quién era el primero en darme un beso.”

La piedra…

LA PIEDRA Por Antonio Pereira: poeta y escritor españolEl distraído tropezó con ella.El violento la utilizó como proyectil.


Por Antonio Pereira: poeta y escritor español

El distraído tropezó con ella.

El violento la utilizó como proyectil.

El emperador construyó con ella.

El campesino cansado la usó como asiento.

David mató a Goliat; y Miguel Ángel le sacó la más bella escultura.

Para los niños fue un juguete.

En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en la persona. No existe piedra en el camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.

Empezar la casa por el tejado.

Empezar la casa por el tejado. Dicen que jamás hay que empezar la casa por el tejado. Pues siempre hay una excepción a la regla general

Impresionante foto de la construcción de las Torres Colón en Madrid del arquitecto Antonio Lamela.

Una maravilla de la arquitectura.

Siempre tuve la creencia de que «jamás se debe empezar la casa por el tejado”. Pensaba que cualquier proyecto de tecnología o de construcción que empezase por el tejado nunca salía, estaba inexorablemente abocado al fracaso, a los sobrecostes excesivos o a morir anticipadamente y ser enterrado en el cementerio de proyectos que nunca salen. Me doy cuenta que las creencias no siempre son ciertas ni representan verdades absolutas.

A veces, sólo a veces, la única forma de que salgan las cosas es empezarlas por el tejado. Eso sí, tiene que haber un motivo para hacerlo y se debe haber pensado muy muy bien antes de comenzar las tareas.

¿Alguien sabe los motivos?

La tortilla de patatas perfecta

La tortilla de patatas perfecta. Parece una tarea fácil...pero no lo es. Existen millones de variantes. El ingrediente más importante...la alegría e ilusión

Hace años me puse un objetivo.

Hacer la tortilla de patatas perfecta.

Parece una tarea sencilla. Pero no lo es. Solo se necesitan unos pocos ingredientes: – Huevo, Cebolla, Patatas, Aceite, Sal, una sartén, fuego y tiempo. La definición de “perfecta” es diferente para cada persona. Para mí es medio hecha y con cebolla. Para gustos los colores.

Pues bien, al principio salían malísimas. Incomibles. No desesperé. Recogí todas las recetas de cocina disponibles en la red. Analicé las recomendaciones expuestas por los ganadores de premios nacionales. Compré la mejor sartén para tortillas, medidores de temperatura, los mejores ingredientes, etc…

La cosa mejoraba. Sin duda… pero seguía sin ser perfecta. Siempre faltaba algo. Preparé un Excel con todas las variaciones con combinación posibles para hacer la tortilla en base a todo el aprendizaje. Parece increíble, pero existen cientos de miles de variaciones para poder cocinarla. Apuntaba aprendizajes. Evaluaba periódicamente el colesterol… por si acaso.

Todo estaba controlado. Leí recomendaciones de gurús expertos en “la felicidad y en las tortillas”. Decían que los sueños siempre se consiguen con perseverancia.

Jamás conseguí la tortilla perfecta. No tengo el don para hacer tortillas perfectas.