¿Y qué pasa con el décimo dentista ?

¿Y qué pasa con el décimo dentista?. Las estadísticas no fallan. Siempre hay un dentista o nutricionista que no piensa lo mismo.

9 de cada 10 dentistas recomiendan utilizar pasta de dientes. También 9 de cada 10 nutricionistas recomiendan hacer una dieta sana.

Es curioso. Siempre hay una persona que opina lo contrario a la mayoría. Siempre me pregunté la motivación que puede tener ese dentista o ese nutricionista a pensar lo contrario que el resto de sus colegas. Es absolutamente evidente que están equivocados. Lo que me lleva a la siguiente pregunta:

¿Qué es lo que me hace llegar a esa conclusión sin ser ni dentista ni nutricionista?

El sentido común… Pero también la opinión de la mayoría. El miedo a no ser aceptado por la sociedad por pensar diferente. Por salirme de las normas. Por discrepar. … y muchas otras cosas.

¿Y en todos los casos la mayoría tiene razón? Claramente NO. Por eso envidio a todas aquellas personas VALIENTES que defienden una posición aunque esté en contra de la mayoría. Y la defienden con asertividad. Con firmeza y con respeto. Sin miedo a las críticas. Sin temor a no ser aceptados por la sociedad. Esas personas deben seguir un camino duro. De rechazos e incomprensiones. Y, en muchas ocasiones, nos ayudan a abrir los ojos a los demás.

Dicho lo anterior: …¡1 hora de deporte al día y, los dientes, bien cepillados siempre!.

¿Quieres alegría?…¡Pon un Groucho Marx en tu día!

¿Quieres alegría?…¡Pon un Groucho Marx en tu día!:

1. Damas y caballeros, estos son mis principios. Si no les gustan tengo otro

2. Debo confesar que nací a una edad muy temprana

3. Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente

4. Si eres capaz de hablar sin parar, al final te saldrá algo gracioso, brillante e inteligente

5. Perdonen que no me levante

6. No reirse de nada es de tontos, reírse de todo es de estúpidos

7. Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien

8. Nunca pertenecería a un club que admitiera como miembro a alguien como yo

9. Hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero. ¡Pero cuestan tanto!

10. Jamás olvido una cara, pero en su caso estaré encantado de hacer una excepción

 

Y sucedió algo diferente…

Esperar a ver quçe sucede cuando te piden algo. ¿Qué sucede?. Pues cosas sorprendentes que no te puedes imaginar. O sí... quién sabe

Recibí en mi email personal una oferta de un proveedor de tecnología.

Me ofrecía sus servicios de forma escueta. Solicitaba mantener una conversación conmigo. El correo no estaba personalizado. Tenía decidido borrar el correo. Luego pensé en contestar simplemente dando las gracias e indicar que yo no me ocupaba de eso. Finalmente… decidí hacer algo diferente. A ver qué pasaba.

Me informé exhaustivamente de su compañía y del producto que ofrecía. De las referencias que tenía en el mercado. Analicé el perfil de Linkedin del comercial para interesarme en sus gustos, clientes que tenía, publicaciones, etc. Dediqué un par de horas el fin de semana. No domino el arte de la venta. En absoluto. Más quisiera yo. Pero disfruto escribiendo.

Le escribí un documento particularizado en el que le exponía cómo podía ofrecer su producto. Los beneficios que obtendríamos. Le informé del dpto. al que dirigirse… etc. Le escribí la oferta que a mi me hubiese gustado recibir si fuese el responsable.

Le expuse honestamente que no disponía de poder de compra en la organización. Le agradecí la oportunidad de haber contactado conmigo. Le deseé suerte en el maratón que iba a correr.

Envié el correo. Y esperé a ver qué sucedía.

… y, sucedió algo diferente.

Caso de éxito Agile en instalaciones eléctricas domésticas

Caso de éxito Agile en instalaciones eléctricas. A veces por intentar dar un máximo valor al cliente la liamos parda y dejamos una deuda técnica

Mateo es el electricista del barrio. Ha hecho un curso exprés de Transformación electro-digital y electro-Agile en instalaciones eléctricas. Cuenta con un certificado eléctrico. Su último proyecto ha sido un verdadero éxito.

Al menos, eso dice él.

En cada sprint ha aportado valor al cliente. Siempre de forma ágil y rápida. Sus clientes no entienden de temas eléctricos. No les interesa. Solo necesitan una cosa. Consumir energía eléctrica para sus dispositivos. La energía es importante para ellos.

En el sprint 1 Mateo sólo necesitó dos adaptadores. De los baratillos. Dio servicio a dos clientes que necesitaban energía para una lámpara y un móvil. La entrega fue un éxito. Tuvieron energía.

El sprint 2 fue un poco más complicado. Necesitó 4 adaptadores que fueron acoplados empleando las mejores prácticas. Dio servicio a 3 clientes que necesitaban energía para un despertador digital, una aspiradora y una Tablet.

El resultado no podía ser mejor. Ágil. Adaptativo. Rápido. Barato. En plazo. Transformador. Digital. Escalable. Ningún cliente insatisfecho. Todos tenían lo que querían.

Mi amiga Montse

Carnicero con carrera y master. Por criar a tus hijos dejas el trabajo y luego para volver a trabajar las oportunidades desaparecen

Mi amiga Montse dejó de trabajar hace ahora 15 años.

Llevaba doce años trabajando en temas de administración, contabilidad y finanzas en una pequeña empresa de Aragón. Lo dejó todo por criar a sus dos hijos. Ha pasado el tiempo. Y sus hijos ya se han hecho “mayores”. Ya no necesitan tanto de sus cuidados. El mayor lleva a su hermano pequeño al colegio. Tienen su “pandilla” en el pueblo y apenas pasan por casa.

Ya son «más independientes». Ley de vida.

Montse estuvo cerca de un año buscando trabajo en Administración y Contabilidad. Pero no encontraba nada. Nadie la llamaba.

El Inem la ofreció la oportunidad de realizar un curso de Auxiliar de carnicería. Aceptó hacer el curso. El verano pasado nos explicaba que estaba ilusionada y motivada. Nos explicó todo lo que había aprendido en las técnicas de corte, controlando los alimentos, aprendiéndose nombres,… Contó multitud de anécdotas. Con mucho humor. Nos enseñaba fotos con su móvil.

Dice que hacer el curso le da un sentido a su día. Sus compañeros de curso la admiran. Es la más motivada. Montse siempre ha sido una chica alegre, optimista y generosa. La conozco hace tiempo. Nunca la he escuchado una queja

… aunque tiene infinitas razones para quejarse. Y con toda la razón.

Un globo, dos globos, tres globos

Un globo, dos globos, tres globos, la luna es un globo que se me escapó, un globo, dos globos, tres globos, la tierra es el globo donde vivo yo

¿Te acuerdas?

El programa se dividía en tres partes, una por cada globo:

• Un globo para los preescolares

• Dos globos para los que tenían edad intermedia

• Tres globos para los más mayorcitos. Su público ha crecido. La hoy llamada ‘generación X’.

… quedaría más claro “Generación Un Globo Dos Globos Tres Globos”.

Su letra, muy fácil de recordar y pegadiza: “Un globo, dos globos, tres globos, la luna es un globo que se me escapó, un globo, dos globos, tres globos, la tierra es el globo donde vivo yo. Un globo, dos globos, tres globos, los niños tenemos en televisión, un cuento, dos cuentos, tres cuentos, en unos momentos de gran diversión. La larala larala larala la la larala larala la la la larala larala larala la la larala larala la la”

Es una tontería de folicroqui el de hoy…pero me apetecía escribirlo… y dibujarlo.

¡No tengas miedos!…Una retirada a tiempo es una victoria

Una retirada a tiempo es una victoria. Si te ofecen algo gratis y te dicen que te van a cambiar y vas a ser absolutamente feliz...sal corriendo si puedes

Contactaron conmigo. Me invitaron. Me dijeron que era gratis. Y fui. El hotel estaba en el centro de la ciudad. Llegué pronto. Suelo ser puntual. En la entrada una multitud de personas esperando.

El primer paso fue recoger las acreditaciones. Hice cola. Recogí la mía. Tomaron mis datos. Entré en una sala enorme. Podía haber sitio para trescientas personas. Fui de los primeros en entrar. Me senté en el centro de la sala. Ni muy delante ni muy detrás. Dicen que en el medio está la virtud.

Una persona muy amable me dijo que podía estar delante. Que venciese mis miedos. Le hice caso. Avancé una fila. Insistió que me pusiese en la primera fila. Le dije NO. Hay que ser asertivo. No insistió más. A los treinta minutos la sala estaba completamente llena de personas. Atenuaron las luces. Pusieron una música de fondo. Y proyectaron una diapositiva.

Decía algo como: “Supera tus límites. La mente lo es todo. Mente pequeña, éxitos pequeños. Haga sus sueños realidad. El poder de la abundancia…”.

El organizador levantó las manos. Con su mirada sonriente y amenzazante insinuaba que las levantásemos. Al cabo de unos minutos todos teníamos las manos levantadas.

Reflexioné.

Disimuladamente salí por la puerta. Y respetuosamente, desaparecí. Hacía un día estupendo.

¿Fue su traje su marca personal?

¿Qué es la marca personal?. Confuso concepto. La marca está en la huella ue dejamos en los demás. Lo que hemos hecho sentir.

¡Menudo error!

El profesor Dale Irby utilizó por dos años seguidos el mismo traje para la fotografía del anuario escolar de Prestonwood. Cuando vio la foto se dijo: ¡Menuda vergüenza!. Su mujer le desafió a continuar la «tradición». Aceptó el reto. Y lo consiguió. Llevó durante 40 años el mismo traje. Hasta que se retiró.

Sus compañeros de trabajo, antiguos alumnos y la dirección del centro le recordaban de la siguiente forma:

1.- “Se tomó su trabajo de enseñanza de manera muy seria. Fue un buen profesor».

2.- «Enseñaba un buen espíritu deportivo tanto en los deportes como en la vida».

3.- «Enseñó a muchos niños a ser justos y respetuosos».

4.- «Dejó un gran legado al irse“.

En el año 1974 no existía el concepto de “marca personal”.Hoy en día, sí existe. Y muchos otros nuevos. Podemos preguntarnos.

¿Fue su traje su marca personal?

¿Tú eras de chapas o de canicas?

¿Eras de chapas o de canicas?. Da lo mismo. Dos dos eran fantásticos juegos con coste mínimo o nulo para jugar con los amigos

¿Jugamos a las canicas?

Las canicas. Qué fascinante juego. Creado hace miles de años… y vencido por los avances de la tecnología. Simples bolitas de colores. Con algunas “cosas dentro”. Varias modalidades de juego. Para ricos y para pobres. Sólo se necesita un agujero en el suelo. Escogerlas de tu colección y utilizarlas para el juego era una decisión importante … con consecuencias imprevisibles.

Si perdías… se quedaban con las tuyas.

Si ganabas… te quedabas con las de los compañeros (salvo que jugase el ‘fuertote’ de la clase que se quedaba con todas ganases o perdieses).

Esperas eternas durante la clase a que llegase la hora del recreo. … y, después de las canicas… llegaron los “bolones”. ‘Mucho más chulos y mucho más molones’.

Por un “bolón” tenías 5 canicas. Las 15 pesetas de paga daban para mucho juego. Como dicen los sabios: “Si llevas tu infancia contigo nunca envejeces. Lo mejor que podemos dar a nuestros hijos son unos buenos recuerdos”.

… y tu… ¿eras de canicas o de chapas?

El reconocimiento al trabajo bien hecho

El reconocimiento al trabajo bien hecho. No hay mejor reconocimiento que te den la oportunidad de presentar tu trabajo al cliente.

Alberto era el maquetador del equipo. Sus funciones se ‘limitaban’ a preparar maquetas de apps para su presentación posterior al cliente. Su trabajo se realizaba “en la sombra”. Lo hacía excepcionalmente bien. El jefe le mandaba lo que tenía que diseñar. Lo que tenía que cambiar. Hasta el último detalle.

Alberto diseñaba. … y el jefe presentaba él solo la maqueta al cliente. Así día tras día. Año tras año. Alberto no sabía el PARA QUÉ de su trabajo. Ni el POR QUÉ de los cambios y modificaciones.

Un día llegó un nuevo jefe. Le dijo: “Me gustará que me acompañases mañana a presentar TU diseño al cliente”. Alberto se sorprendió. Dedicó toda la noche a perfeccionar su maqueta. Antes de la presentación estaba nervioso. A los pocos minutos los nervios desaparecieron. Estaba emocionado presentando. Respondiendo preguntas del cliente. Tomando notas de mejoras. Explicando “los aspectos técnicos” de su maqueta.

El jefe se quedó en un segundo plano. Intervenía puntualmente para reforzar los mensajes de Alberto. Para apoyarle. Fue una presentación excepcional. El cliente felicitó a Alberto por su trabajo.

Regresando en coche a la oficina dijo a su nuevo jefe: “Gracias por la oportunidad. Es la primera en muchos años que veo que mi trabajo tiene un sentido”.