¡A por la zanahoria!

Analistas quieren ser consultores. Gerentes quieren llegar a ser Socios. Los Socios aspiran a ser consejeros ejecutivos. El personal subcontratado quiere ser internalizado en el cliente. Los Jefes de Proyecto aspiran a gestionar/liderar grandes equipos y grandes proyectos. Los CEOS nacionales aspiran a ser globales… Y eso está MUY BIEN. Hay que tener aspiraciones, ambiciones y trabajar duro para conseguir los objetivos. NUESTROS objetivos… no los de otros… Lo importante es dar un sentido a lo que hacemos. A nuestra vida. Cada persona “su sentido”. Disfrutar del camino. DINERO, PODER y PRESTIGIO se convierten en las palancas de motivación. Técnicas de la zanahoria y el palo. Nos comparamos con otros. Comparamos nuestros “dineros”. … y aquí es cuando aparece la desilusión y el desencanto. Emprendemos una carrera desenfrenada fijándonos únicamente en el Dinero o en el Poder. Perdemos el sentido de nuestra vida. … Vamos muy rápido. Olvidándonos de disfrutar el camino. De las pequeñas cosas. Y, cuanto más rápido mejor… … antes llegamos a nuestro destino. El mismo para todos.