Mi primer Agile Coach.

Era Agile Coach desde mucho antes de que la Agilidad hubiese “sido inventada y se hubiese puesto de moda”. Repetía el 95% es ‘cultura’ y 5% son las técnicas

Nuestro primer Agile Coach. Sentía los valores y los vivía en su vida. Escuchaba atentamente con la voluntad de comprender. Despertaba emociones cuando hablaba. Tenía la esencia. Hacía sentir bien a todos.

Era Agile Coach desde mucho antes de que la Agilidad hubiese “sido inventada y se hubiese puesto de moda”. Repetía constantemente que el 95% es ‘cultura’ y 5% son las técnicas, los frameworks o las metodologías. Nos recordaba siempre que las técnicas son simples instrumentos que se apoyan en unos valores y unos principios para inculcar con la práctica la cultura ágil que se quería conseguir.

Decía que cualquier organización en la que todos sus miembros hubiesen adquirido perfectamente la “principios y valores ágiles’ y hubiesen olvidado por completo las técnicas (o hubiesen adoptado otras diferentes) habría llegado ‘al éxito’.

Con humor decía “busquen, comparen y si encuentran una técnica que crean mejor, cómprenla”.

Jamás luchaba para demostrar que lo Agile es mejor que lo Waterfall. Para él. Eran debates estériles que alejaban del mensaje importante. Primero los valores y los principios. Que cada persona de la organización sepa responder la pregunta: ¿Para Qué queremos cambiar?. Luego, las técnicas y los métodos.

¿Te quieres responsabilizar de algo?…

¿Te quieres responsabilizar de algo?. Hipengiofobia. Es el miedo persistente, obsesivo, irracional y enfermizo ante cualquier tipo de responsabilidad

Buscaba en Google la palabra “Hipercor”. Necesitaba hacer unas compras.

El Sr. Google me ofreció un juego de palabras clave. Para facilitarme la búsqueda. Como siempre hace. Y como siempre le agradezco. Por alguna extraña razón, acabé pulsando por error la palabra “Hipengiofobia” en lugar de «Hipercor».

Aproveché el error para aprender algo nuevo. Las compras podían esperar. A parecer, la «Hipengiofobia» es el miedo persistente, obsesivo, irracional y enfermizo ante cualquier tipo de responsabilidad. La reacción que produce en la persona es de huida de la responsabilidad de forma totalmente desproporcionada frente a la situación que la crea. No se puede explicar o razonar. Está fuera del control voluntario. La persona que lo padece se siente fatal porque sabe que él no se considera capaza de hacerlo.

Reconozco, que siempre había asociado estos “síntomas” con términos más vulgares como; “pasar la patata caliente”, “pasar el marrón”, “pasar la bola” o “echar balones fuera”… Hay verdaderos especialistas que dominan este arte.

La próxima vez, deberé observar más detenidamente… para poder distinguir si se trata de un caso grave de “Hipengiofobia”.

… al menos, la patata caliente que me pasen se me hará un poco más llevadera.

La importancia de las cartas de recomendación y felicitación…

La importancia de las cartas de recomendación y felicitación. Da igual que sea por un acierto o por la resolución rápida y eficiente de un fallo

Compré una Tablet por Amazon.

El viernes por la tarde la recibo. Abrí el embalaje. Le faltaba el cargador y la batería. Formulé una reclamación a Amazon. Amazon traslada la incidencia al proveedor. El fabricante me llama el viernes noche para decirme que esté tranquilo. Que el lunes realizan las gestiones. Me piden disculpas. Me quedo tranquilo.

El lunes espero. Nadie viene a recoger la Tablet.

Informo de la incidencia. A los pocos minutos el fabricante contacta conmigo. Lamentan el error logístico. El martes la recogen y efectúan el reembolso. Me envían un correo personalizado lamentando los problemas surgidos.

Respondo al correo. Dedico media hora a escribirlo:

1.- Les agradezco la excelente atención al cliente en la solución del problema. La comunicación fluida mantenida. La transparencia mostrada. La profesionalidad…

2.- Emplazo al receptor del correo a dar las Gracias a todos los trabajadores que han colaborado en resolver el problema.

3.- Puntúo al proveedor en Amazon como excelente.

Unas horas más tarde recibo una llamada. Era un empleado del fabricante. Me da las gracias. Me dice que el director de la empresa les ha reunido a todos. Les ha leído la carta. Les ha felicitado por su trabajo.

Soy yo el que les da las gracias.

Destierro profesional…

Destierro profesional. Unas veces estas en lo más alto. Otras veces caes en el olvido. Los aplausos se convierten en amenazas.. Ya no sirves.

Tenía una carrera profesional de éxito.

En una empresa líder. Había llegado a lo “más alto”. Cosechando grandes éxitos en el pasado. Tenía un puesto de máxima responsabilidad. Su función era poner los medios para evitar la llegada de las empresas de la competencia a su terreno. Su puesto no admitía fallo alguno. Lo ejecutaba con éxito. Se le pagaba muy bien por ello.

Fue aplaudido y reconocido. Todos querían “ser como él”. Le copiaban. Le imitaban.

Hasta que llegó un día terrible. Un día para olvidar. Cometió dos errores garrafales. La competencia superó a su empresa. Por su culpa.

Pidió disculpas. Lloró desconsoladamente. Había defraudado a su empresa, a sus clientes y a sus seguidores.

En unos minutos, pasó de estar en lo más alto a ser objeto de mofa y durísimas críticas. Las críticas se convirtieron en amenazas. Su empresa le abandonó. Cayó en el destierro. En el olvido. Fueron sólo dos errores. Garrafales. …pero suficientes para que todos olvidasen los grandes aciertos del pasado.

Él fue el culpable.

Se consolaba diciendo: «La vida en la empresa es a veces dura y cruel. Hay muchos intereses económicos. El error no se admite«.

Deberá cambiar de profesión. Y de vida.

…se dedicará al fútbol.

El asombroso misterio de las bolas LOL…

Las bolas LOL. El inventor...un genio del marketing e innovación... ... y perfecto conocedor de los gustos de los usuarios finales... los niños y niñas

Me pregunto quién será el inventor de las BOLAS LOL.

Un genio del marketing e innovación… … y perfecto conocedor de los gustos de los usuarios finales… los niños y niñas. Posiblemente, uno de los inventos más rentables de este siglo. Y más caros. 20 – 25 euros por bola.

El contenido … una simple muñeca (para mi gusto bastante fea) contenida en una bola de plástico. Todos los niños y niñas quieren una (en el peor de los casos, varias).

En las playas, montañas, pueblos, parques y ciudades se ven a millares.

Negociaciones tensas en los centros comerciales. A los peques les gusta. Les gusta mucho.

Pero … no tanto como una caja de cartón recogida de la basura y dedicar una mañana entera para jugar con ellos.

¿Cuánto pagarías por tener un buen mentor en la empresa ?

¿Cuánto pagarías por tener un buen mentor en la empresa?. aprendizaje del bueno, de calidad, pragmático, particularizado, motivador, inspirador.

Pagaría por tener un mentor en la empresa.

Un buen mentor.

Un mentor cercano. Confiable. Al que pudiese acudir para pedirle consejo. Que me “observase a la distancia”. Que acudiese a mí cuando me viese confundido. Y,… hay muchos. En cualquier organización:

1.- Ese Director de Tecnología… que diferencia lo urgente de lo importante a las mil maravillas y no traslada la presión al equipo.

2.- Ese Director de proyecto… que trata los conflictos entre personas con absoluta empatía

3.- Esa Directora de negocio… que ha sufrido inmensamente el año pasado por cumplir los objetivos y siempre se la ha visto con la cabeza alta y segura de sí misma.

4.- Ese Product Manager… que influencia y motiva a la gente con alegría para que se cumplan los objetivos en condiciones muy desfavorables.

5.- Esa directora de marketing… que comunica a la perfección sin emplear eufemismos y sus mensajes quedan grabados a fuego en la cabeza.

¿Cómo lo hacen? ¿Cómo han conseguido llegar a hacerlo? ¿Qué debo cambiar para aprenderlo? ¡Cuánto se podría aprender de ellos!

aprendizaje del bueno, de calidad, pragmático, particularizado, motivador, inspirador.

Sólo se necesitan unas horas de su tiempo al año. El ROI por sus horas está claro:

Más mentores disponibles.

Todo en ésta vida se puede clasificar y versionar: 1.0, 2.0, 3,0…

odo se clasifica. El marketing, la agilidad, la industria, el liderazgo. Y claro se pone en una versión. Cuánto más alta, se supone que es mejor

Comparto un extracto de una publicación que me ha resultado muy interesante. Clasifica las características del Marketing en tres grupos. A saber: Marketing 1.0, Marketing 2.0 y Marketing 3.0.

Hasta aquí todo normal. Solemos versionar las cosas, los documentos, el software, los liderazgos, etc. Cada versión es mejor que la anterior. Incluye mejoras. Incluye aprendizajes. Se corrigen errores.

1.- El Marketing 1.0 parece ser que está centrado en el producto, su fin es vender, pone foco en el valor económico y resolver necesidades físicas de los consumidores.

2.- El Marketing 2.0 intenta superar al 1.0. Está centrado en el consumidor, en satisfacer sus necesidades, centrado en la persona y en el que se considera al consumidor como un ser inteligente con mente y corazón.

3.- El Marketing 3.0 parece que es “lo más de lo más”. Está centrado en los valores, en crear un mundo mejor otorgando valor primordial al medio ambiente y en el que se considera al consumidor como un ser humano integral con mente corazón y espíritu.

¡El 3.0 tiene mucho sentido! “Se centra en la persona. En el ser humano. En el medio ambiente. En los valores”, etc… Puede dar la impresión de estamos avanzando a un “mundo más humano, más sabio»

… ¿o, no es oro todo lo que reluce?

El difícil arte de tomar decisiones…

La toma de decisiones es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre diferentes opciones para resolver diferentes situaciones en la vida y en la empresa a los efectos de resolver un problema actual o potencial.

La toma de decisiones es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre diferentes opciones para resolver diferentes situaciones en la vida y en la empresa a los efectos de resolver un problema actual o potencial.

Es importante tomar la decisión correcta.

Saber decidir es algo súmamente complejo. No siempre es fácil. No siempre somos capaces de «vislumbrar» todas las opciones posibles.

A veces caemos en la «parálisis por el análisis».

Es de agradecer cuando nos lo ponen fácil.

La abominable historia de los «Hay Ques» y los «Es Ques»

Hay Ques y Es Ques. Antes de la reunión todo son hay ques. Luego se piden resultados y empiezan las excusas y los es ques.

LA TERRIBLE Y ABOMINABLE HISTORIA DE LOS “HAY QUEs” Y DE LOS “ES QUEs”.

Empieza reunión: Y comienza el mundo de los “hayques”:

• “Hay que” hacer eso…

• “Hay que” hacer esto…

• “Hay que” hacer esto otro…

• “Hay que”…

• “Hay que”…

Acaba reunión. Transcurren un par de semanas. Y a alguien se le ocurre pedir cuentas y resultados. Y comienza el mundo de los “esques”:

• “Es que” yo no sabía que ese “hayque” lo tenía que hacer yo.

• “Es que” no había quedado claro.

• “Es que” Pepito no ha hecho esto

• “Es que” el departamento X no ha da dicho…

• “Es que”…

• “Es que”…

Fin de la historia.

¿Algún antídoto conocido contra los ‘Hayques’ y los ‘Esques’?