Metodología de gestión de proyectos ASM…

Metodología de gestión de proyectos ASM. Metodología A Salto de Mata. La reina de todas las metodologías y presente en cualquier organización

Metodología de gestión de proyectos ASM. Está muy instaurada en las grandes organizaciones. No solo en los departamentos tecnológicos… sino en todas las áreas. Es óptima para ir saltando obstáculos de uno a otro. De sobresalto a sobresalto. De susto a susto. Si no recuerdo mal su significado era algo cómo “Metodología A Salto de Mata”. ¿A alguien le suena? ¿La cambiaría por otra?

¿Creatividad o gamberrismo?

Eyebombing

No se trata de gamberrismo.

¿O sí lo es?

La técnica la llaman “eyebombing” y se está convirtiendo en tendencia en Europa. Consiste en pegar unos ojos saltones en cualquier elemento del mobiliario urbano para “humanizarlo”, para “darle vida”, para “darle una segunda oportunidad”…

Difícil de saber la opción más brillante y sorprendente.

Puestos a elegir… ¡la opción A!, sin duda.

Fuera de carta… ¿Pregunto el precio?

Fuera de carta...¿Pregunto el precio?

Acudes a un restaurante a una cena de empresa. Miras la carta y pides unas fantásticas setas de temporada a 15€.

El camarero, cortésmente y de forma sonriente te dice: «Lo sentimos. No nos quedan setas de temporada.

Permítame sugerirle FUERA DE CARTA nuestro fantástico Boletus edulis con trufa blanca…». La descripción del plato no puede ser más apetecible. Tienes pocos segundos para decidir:

…y la parte emocional del cerebro te impulsa a aceptar inmediatamente la recomendación propuesta.

…y la parte analítica, racional y reflexiva te impulsa a preguntar el precio de forma detallada arriesgándote a que la respuesta sea PRECIO SEGÚN MERCADO.

…y la parte “y qué dirán y reglas de protocolo” te impulsa a NO preguntar por miedo al “qué dirán”.

…y la parte de “análisis de alternativas” te lleva a pedir otro plato de la carta aunque no te apetezca en absoluto.

Los segundos pasan.

¿Cómo es la forma óptima de actuar?

Los mejores comienzos de películas …

Los mejores comienzos de películas

Los mejores comienzos…

FORREST GUMP – “Hola, me llamo Forrest. Forrest Gump. ¿Quiere un bombón? Yo podría comerme como un millón y medio. Mamá siempre decía: la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”…

KILL BILL – «¿Te parezco un sádico? Vaya. Apuesto a que ahora mismo podría freír un huevo sobre tu cabeza si quisiera»…

CUENTA CONMIGO – «Tenía 12 años, casi 13, la primera vez que vi un cadáver»…

EL PADRINO – «Creo en América. América hizo mi fortuna»…

UNO DE LOS NUESTROS – «Que yo recuerde, desde que tengo uso de razón he querido ser un gánster»… …y, los mejores finales…

CASABLANCA – «Presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad»…

¡Un ladrón no deseado en mi casa!

¡Un ladrón no deseado en casa!

Algo sorprendente ha sucedido en mi domicilio!

Un ladrón no deseado en casa.

Fin de semana. A punto de oscurecer.  Escuchaba ruidos extraños en la buhardilla. He subido con precaución y un poco de miedo para ver qué pasaba…

Un dispositivo ‘ladrón de creatividades y de sueños’ se había encendido de repente  …

… estaba siendo atacado y completamente rodeado por diez cuentos infantiles.

Los cuentos habían saltado de sus estanterías para defender su territorio.  

La batalla de hoy ha sido ganada… Las ‘tablets’ han sido vencidas.

…hasta la próxima batalla tecnológica de mañana.

Cuentos y Libros Infantiles… verdaderos guardianes de creatividades y sueños.

Siempre vigilantes. 

Interrupciones playeras…

Interrupciones playeras

Una playa preciosa. Un día estupendo. Muy poca gente en la playa.

A 10 metros un hombre con su familia. Sentado en su toalla. Le suena el teléfono. Se escucha una bronca enorme a alguien porque la mercancía no ha salido del puerto. Dice a gritos que lo quiere resuelto «para ayer». Cuelga el teléfono.

Unos minutos después realiza una llamada. A gritos da unas órdenes alguien. Le increpa los errores cometidos. Le dice qué es lo que tiene que hacer. Cuelga el teléfono. Exclama para sí mismo: «menudos inútiles».

Se mete a la playa con sus hijos pequeños y su mujer. Le suena de nuevo el teléfono. Sale rápidamente del agua furioso. Le dice a su mujer que se va al hotel.

Empiezan los gritos de nuevo al teléfono mientras se aleja. Desaparece en la distancia. .

.. y vuelve la tranquilidad para todos. Se escuchan las risas de sus hijos jugando en el agua con su madre y el ruido de las olas rompiendo en las rocas. Una playa preciosa.

Un día estupendo.

Cuando un compañero de va…las mesas se ponen tristes

Cuando un compañero de va

Su mesa está vacía. Sin fotos de sus hijos. Sin papeles sobre ella. Sin planificaciones de proyectos pegadas. Sin monitores. Sin plantas. Sin nada… Ahora es simplemente, una mesa. Que espera a su nuevo inquilino.

La mesa sigue siendo mesa. Pero, ya no es la misma. Echa de menos a su antiguo inquilino. Han sido muchos años trabajando juntos. Muchos días y muchas noches.

Las mesas son listas. Saben perfectamente cuando su inquilino es un excelente profesional, buen compañero y mejor persona. Y están orgullosas. Muy orgullosas.

Las mesas tienen sentimientos. Cuando su inquilino se ve obligado forzosamente a abandonarlas por haberse sentido solo, desamparado y sin ayuda, la mesa se pone triste.

Las mesas saben el significado del verdadero talento. Lo han tenido encima. Y hacen lo posible para no dejarlo escapar.

Pero, las mesas no tienen poder de decisión. No tienen manos. No tienen voz para pedir que su inquilino se quede con ellas. Eso sí. Las mesas son leales. Cuando su inquilino las abandona triste. Ellas, también se ponen muy tristes.

Cuando su inquilino se va contento, ellas, se alegran mucho. La tristeza de una mesa es contagiosa.

Ahora, todas las mesas de la sala están tristes. …y desean mucha suerte…

…al mejor inquilino.

El hijo del herrero (Anónimo)…

El hijo del herrero (Anónimo)

Le llamaron para una entrevista. Su CV era simplemente excelente. Repleto de cursos y masters. El director de RH le preguntó:

«¿Tu padre te pagó tus estudios?».

«Si», respondió el joven.

«¿Dónde trabaja tu padre?».

«Es herrero».

«Muéstrame tus manos».

El joven se las mostró. Estaban suaves y perfectas.

«¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo?».

«Nunca. Siempre quiso que estudiara y leyera».

«Cuando vayas a casa hoy, lava las manos de tu padre y ven a verme mañana».

El joven regresó a su casa. Pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos. Su padre se sintió extraño y feliz. Lavó sus manos. Estaban arrugadas. Con cicatrices y hematomas dolorosos en su piel. Por primera vez, el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos arrugadas.

…para pagar su educación y su futuro.

A la mañana siguiente, el joven regresó a la oficina del director. Con lágrimas en los ojos.

«He aprendido a apreciar y reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy».

El director dijo: «Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que aprecie la ayuda de los demás. Que conozca los sufrimientos de los demás. Que no ponga el dinero como su única meta en la vida».

Estás contratado.

Fuente: Relato El hijo del herrero. (Anónimo).