El momento del despido…

El momento del despido

Los ‘grandes’ capitanes de barco también lloran. No pueden hacer felices a toda su gente. En tiempos de grandes tormentas soportan las críticas y la incomprensión por sus decisiones. En soledad. En silencio. Decisiones a veces difíciles. Realizadas con poca información. En condiciones meteorológicas adversas. No siempre se acierta.

La decisión de un DESPIDO es difícil. Muy difícil para el que la toma y muy dolorosa para el que la recibe. El buen capitán se siente RESPONSABLE de SU gente desde que entran al barco hasta que lo abandonan.

Comunica el DESPIDO en persona. Mirando a la cara a su gente. Mostrando gratitud por los servicios prestados. Por los años de servicio en la mar. Por los esfuerzos dedicados. Dedicando unas últimas palabras sinceras. Sin eufemismos. Ofreciendo ayuda y apoyo. Se DESPIDE de SU gente. Con valentía. Con estilo. Con respeto. Con empatía. No delega la decisión. No la externaliza. No la ‘encomienda’ a la tecnología.

Quiere que la última mano que estreche SU gente sea la suya.

¿Real o Ciencia ficción?

La importancia de una buena atención al cliente.

La importancia de una buena atención al cliente. Amabilidad, Cortesía, Respeto, Paciencia... y mucha mucha empatía. ¡Qué importante!

El año pasado fui a la comisaría de Policía a renovar el DNI. Disponía de cita previa … pero fui con tiempo. Nunca se sabe.

La zona de espera estaba abarrotada de gente. Familias numerosas esperando en grupo su turno. Decenas de niños jugando y gritando alegremente al pie del cartel que rogaba silencio. Madres dando el pecho a sus pequeños o contándoles un cuento. Niños persiguiendo al policía de seguridad del centro. El paso del tiempo a veces es relativo.

Me tocó mi turno. La mujer policía me atendió con una sonrisa. Inició los trámites. Primer problema. El sistema informático se bloquea. Lo reinicia. No culpa al informático ni a nadie. Lo acepta. Mantiene la calma. Hace lo mejor que está en su mano. Con actitud positiva. Entre bloqueo y bloqueo, mantiene conmigo una conversación agradable … hablamos de tecnología, recetas deThermomix,

… Llega la hora de escanear. Nuevo problema. El escáner no funciona. Toca aleatoriamente unas teclas y … ¡funciona de nuevo!. Un milagro informático. Termina los trámites. Me despide con una sonrisa.

… inexplicablemente salgo de la comisaría contento. Con mi DNI. La policía se queda junto a su ordenador y su escáner. Hace una broma a un niño que se acerca a su puesto.

Esperando al próximo cliente.

Sentirse identificado con la empresa

Sentirse identificado con la empresa. Qué importante es sentirse identificado con algo, con alguien, con un proposito que te trasciende

Centro financiero de la ciudad. Cae la noche. Quedan algunas pocas luces encendidas en los rascacielos.

Salen del edificio un grupo de jóvenes. Son seis personas. Parecen cansados. Se meten en un bar. Piden unas cervezas. Uno de ellos dice: “Yo pago la primera ronda”. Todos están de acuerdo. Si los cálculos no fallan – y nadie se escaquea-,… implicará 6 rondas. La noche promete. Hablan de su día de trabajo. De sus aspiraciones. De sus clientes. De sus proyectos. Con cada ronda el volumen de la conversación aumenta linealmente.

No se escuchan críticas a sus jefes. Ni críticas a la compañía. Se sienten identificados con su compañía. Orgullosos de pertenecer a ella. Aceptan sus valores, sus objetivos, sus políticas,…

Uno chica dice: “merece la pena hacer los esfuerzos necesarios”. Cambian de conversación. Dejan de hablar de trabajo.

[…]

La noche está despejada. En el cielo no se observa ningún platillo volante. Ningún extraterrestre a la vista. Solo se observa a seis jóvenes. ¡Y se les escucha!

Pasándolo bien. Identificados con su compañía.