Categoría: Objetivos y Cuenta de Resultados

Infografías que representan la importancia de los objetivos y las cuentas de resultados en las empresas

Ejecutivos mandones… que piensan poco

Hay personas que tienen tanto deseo de mandar... que se olvidan de pensar

Una Empresa quería cambiar el estilo de gestión y liderazgo y decidió contratar  un nuevo Directivo.

El primer día, el Directivo realizó una inspección general de la empresa. En el almacén estaban todos trabajando, excepto un chico que estaba recostado en la pared. Viendo una buena oportunidad para demostrar su filosofía y dotes de mando, el Directivo preguntó al chico.

– “¿Cuánto ganas por mes?”

– “Trescientos euros”, respondió.

El Directivo sacó de su bolsillo 300 € y dijo: – “Aquí está su salario del mes. Desaparezca de la empresa y no VUELVA más”.

El chico cogió el dinero y alegremente se fue.

El Directivo, hinchado de orgullo, preguntó a los trabajadores del almacén: – “¿Saben lo que hacía este chico aquí?”.

– “Si señor”, respondieron. – “Era el repartidor de PIZZAS”.

MORALEJA: 

Existen personas que desean tanto mandar,… que se olvidan de pensar.

@Autor: Redactor IDG

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¡A por la zanahoria!

Analistas quieren ser consultores. Gerentes quieren llegar a ser Socios. Los Socios aspiran a ser consejeros ejecutivos. El personal subcontratado quiere ser internalizado en el cliente. Los Jefes de Proyecto aspiran a gestionar/liderar grandes equipos y grandes proyectos. Los CEOS nacionales aspiran a ser globales… Y eso está MUY BIEN. Hay que tener aspiraciones, ambiciones y trabajar duro para conseguir los objetivos. NUESTROS objetivos… no los de otros… Lo importante es dar un sentido a lo que hacemos. A nuestra vida. Cada persona “su sentido”. Disfrutar del camino. DINERO, PODER y PRESTIGIO se convierten en las palancas de motivación. Técnicas de la zanahoria y el palo. Nos comparamos con otros. Comparamos nuestros “dineros”. … y aquí es cuando aparece la desilusión y el desencanto. Emprendemos una carrera desenfrenada fijándonos únicamente en el Dinero o en el Poder. Perdemos el sentido de nuestra vida. … Vamos muy rápido. Olvidándonos de disfrutar el camino. De las pequeñas cosas. Y, cuanto más rápido mejor… … antes llegamos a nuestro destino. El mismo para todos.