Categoría: Objetivos y Cuenta de Resultados

Infografías que representan la importancia de los objetivos y las cuentas de resultados en las empresas

Objetivo retirarse a los 50 años

Objetivo retirarme a los 50 años. Ponemos el objetivo de retirarnos pensando que seremos felices y rentabilizaremos el éxito.

Su objetivo era ‘retirarse’ a los 50.

Lo consiguió. A los 48 años. Tenía un ‘talento’ especial para la alta dirección. Trabajó inmensamente. Hizo sacrificios increíbles. Trabajó muchísimas horas. Pasó largas temporadas fuera de casa. Tuvo que aguantar mucha presión y “comerse muchos sapos”. Promocionó en la empresa como la espuma. Hasta que llegó a los más alto. A ser socio de la misma. Con un sueldo varias veces superior al del presidente del gobierno. Con todos los privilegios. Con estátus. Con reconocimiento.

Pero, tuvo que pagar un precio. Un precio importante. Se separó de su mujer a los 35. Se perdió completamente la infancia de sus dos hijos. Tuvo varios achaques de ansiedad debido a la presión. Sus amigos cercanos le dábamos consejos para que “ordenase su vida y sus prioridades”. “Que se cuidase”, etc.

Pero estaba perdido. Muy perdido en la vida. Y, cuando uno está perdido no hay consejo que valga. Solía decir “cuando me retire ya tendré tiempo a disfrutar de verdad”. Hace ahora un año que se retiró. Logró su objetivo. A los 48 años. Con una cuenta bancaria muy bien alimentada. Pero está muy triste. No es capaz de disfrutar. No tiene hobbies. No se divierte.

Siempre tendrá a sus amigos … pero se siente solo.

Siempre será mi amigo.

Ejecutivos mandones… que piensan poco

Hay personas que tienen tanto deseo de mandar... que se olvidan de pensar

Una Empresa quería cambiar el estilo de gestión y liderazgo y decidió contratar  un nuevo Directivo.

El primer día, el Directivo realizó una inspección general de la empresa. En el almacén estaban todos trabajando, excepto un chico que estaba recostado en la pared. Viendo una buena oportunidad para demostrar su filosofía y dotes de mando, el Directivo preguntó al chico.

– “¿Cuánto ganas por mes?”

– “Trescientos euros”, respondió.

El Directivo sacó de su bolsillo 300 € y dijo: – “Aquí está su salario del mes. Desaparezca de la empresa y no VUELVA más”.

El chico cogió el dinero y alegremente se fue.

El Directivo, hinchado de orgullo, preguntó a los trabajadores del almacén: – “¿Saben lo que hacía este chico aquí?”.

– “Si señor”, respondieron. – “Era el repartidor de PIZZAS”.

MORALEJA: 

Existen personas que desean tanto mandar,… que se olvidan de pensar.

@Autor: Redactor IDG

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¡A por la zanahoria!

Analistas quieren ser consultores. Gerentes quieren llegar a ser Socios. Los Socios aspiran a ser consejeros ejecutivos. El personal subcontratado quiere ser internalizado en el cliente. Los Jefes de Proyecto aspiran a gestionar/liderar grandes equipos y grandes proyectos. Los CEOS nacionales aspiran a ser globales… Y eso está MUY BIEN. Hay que tener aspiraciones, ambiciones y trabajar duro para conseguir los objetivos. NUESTROS objetivos… no los de otros… Lo importante es dar un sentido a lo que hacemos. A nuestra vida. Cada persona “su sentido”. Disfrutar del camino. DINERO, PODER y PRESTIGIO se convierten en las palancas de motivación. Técnicas de la zanahoria y el palo. Nos comparamos con otros. Comparamos nuestros “dineros”. … y aquí es cuando aparece la desilusión y el desencanto. Emprendemos una carrera desenfrenada fijándonos únicamente en el Dinero o en el Poder. Perdemos el sentido de nuestra vida. … Vamos muy rápido. Olvidándonos de disfrutar el camino. De las pequeñas cosas. Y, cuanto más rápido mejor… … antes llegamos a nuestro destino. El mismo para todos.