Mes: diciembre 2020

Tratar a los demás como les gusta que les traten…

Tratar a los demás como les gusta que les traten

Leí una publicación en la que una persona decía con sinceridad y autenticidad:

“Mi secreto profesional es tratar a los demás como me gusta que me traten a mí”.

La frase quedaba fenomenal…

El problema [afortunadamente] es que a todos no nos gustan las mismas cosas.

Lo verdaderamente difícil es tratar a los demás como les gusta que les traten.

Mi función en la empresa es ser un «florero»

¿Cuál es su función en la empresa?...Soy Florero

Hace años conocí a Don Rufino.

Trabajaba en una compañía que se encontraba inmersa en un proceso de cambio significativo. Hoy en día, a estos cambios se les llaman “procesos de transformación digital”. Para el caso, es lo mismo.

Se inició el cambio:

– Contrataron directivos de alto nivel con amplia experiencia en el mercado.

– Estos directivos trajeron con ellos profesionales de confianza.

– Los profesionales de confianza contrataron a su vez los servicios de grandes consultoras.

– Las grandes consultoras subcontrataron servicios a empresas más pequeñas.

Y, todos, se pusieron a trabajar en el cambio. El primer de ellos… Don Rufino:

Persona comprometida. Con mentalidad abierta. Sin miedo a cambiar él. Identificado con su compañía. Entendía perfectamente la cultura de SU empresa. Comulgaba con los nuevos valores y principios. Regaló sus consejos a directivos, a consultores, a profesionales de confianza. Con ilusión. Con valentía. Con pragmatismo. Sin ego.

Un día alguien le dijo:

“Don Rufino. Tu papel en el proceso de cambio es ser un FLORERO. Deja actuar a los que saben”.

… y, Don Rufino, con resignación, se adaptó al cambio.

Se convirtió en un bonito florero.

La cafetería del barrio…

La cafetería del barrio

Hubo un tiempo que iba a tomar café a una cafetería del barrio.

Pero dejé de ir.

¡Y mira que el café estaba bueno!

El dueño de la cafetería trataba mal a sus empleados. Les increpaba en público. Les hacía quedar mal. Les “lanzaba” palabras duras en alto… Y no era un tema puntual como resultado de un mal día. Era todos los días. Con todos los camareros que pasaban por el local.

Había clientes que, de forma prudente y medidas palabras le insinuaban que “no fuese tan duro”. Que se relajase. Pero no hacía caso.

Lo que está claro es que han perdido un cliente. El café, estaba delicioso, pero uno no se lo tomaba a gusto.

Me pregunto: ¿Qué pasaría si todos los clientes de la cafetería hiciésemos lo mismo?

…el dueño tuviese que cerrar su negocio lo que implicaría que los empleados se quedasen sin trabajo.

…quizás el dueño reflexionase sobre la situación y cambiaría su forma de actuar.

…o quizás no pasase nada.

…o quizás pasase mucho.