Mes: noviembre 2019

Érase una vez una PMO en la que «habitaban» directores de proyecto…

PMOs Administrativas y Estratégicas. La importancia de que la información sea fiable para poder tomar decisiones adecuadas.

Érase una vez una PMO en la que “habitaban” Directores de proyectos.

Era una PMO rigurosa y buena. Perseguía la mejora en la gestión de los proyectos, la estandarización de los procesos y la mejora de la calidad de las entregas. Tenía como objetivo madurar y tener una orientación estratégica. Los Directores de Proyectos “alimentaban a su PMO” con datos reales que representaban la realidad del proyecto. Los Directores de Proyecto no “tenían miedo” a su PMO. Les ayudaba en su trabajo. La PMO producía informes ejecutivos de altísimo valor. A veces, con indicadores Rojos y a veces con indicadores Verdes. Pero siempre con información veraz. Sin crear alarmas innecesarias.

Pero, … un día , llegó un LOBO que se ponía “muy nervioso” al ver los Rojos en su PMO. Gritaba y chillaba cuando veía un Rojo. Creó una cultura del miedo y de la culpa. Los Directores de Proyecto empezaron a “maquillar los resultados de sus proyectos” a su PMO, y la PMO los retocaba de nuevo para presentarlos al LOBO. Ya no había ROJOS, y el lobo se quedó tranquilo. El LOBO, complacía a sus jefes COCODRILOS con bonitos mensajes. Y los cocodrilos, tomaban decisiones ejecutivas.

… y se preguntaban:

¿Para qué queremos una PMO con tanto verde?

¿Y si estalla la burbuja, qué hacemos?

¿Y si estalla la burbuja de la felicidad qué hacemos?. Vivimos rodeados de citas y consejos para ser feliz...hasta que estalle la burbuja del buenrollismo.


Y si estalla la burbuja, ¿qué hacemos?.

… No me refiero a la burbuja del bitcoin.

… ni a la burbuja inmobiliaria.

… ni a la burbuja bursátil.

Otro tipo de burbuja. Una burbuja con apariencia de inofensiva. La burbuja del buenrrollismo. Que nos inunda con mensajes positivos, optimistas e inspiradores por todas partes. Empezó como algo bonito. Diferente. Útil. Con mucho significado…

… pero, posiblemente, se nos ha ido de las manos. Se ha industrializado. La felicidad se vende. En forma de libros, cursos, ponencias, apps móviles, etc… Se nos “imponen” ideales de felicidad. Y los consumidores, cada vez estamos más obsesionados en conseguirla. Las marcas se posicionan para dar respuesta. Las que generen más felicidad venden más. Cada día, como por arte de magia, se nos descubren nuevos secretos para ser Feliz. Que se ilustran en maravillosas infografías. Se divulgan por las redes. Nos maravillamos. … y compramos ese secreto desconocido. No nos es suficiente con lo dicho por Seneca, Sócrates, Platón, Aristóteles, Russell, Ortega y Gasset, y muchos otros… Sus libros nos resultan aburridos. Las carátulas son feas. La letra pequeña. Están pasados de moda. No son digitales. Necesitamos más.

… y si estalla la burbuja, ¿qué hacemos?.

Necesitamos la mentira

Necesitamos la mentira
. … El mundo que hemos inventado no se alimenta de la verdad. Con la verdad nuestro mundo deja de girar. El baile se acaba. Y al final… no queremos escuchar la verdad. ...porque la verdad duele. ...porque la verdad no aumenta ventas. ...porque la verdad nos da miedo. ... y porque el baile no se puede detener.

Necesitamos la mentira. Todos nosotros. No nos engañemos. Es una pena, pero así es. Las verdades incomodan.

  • Si nos dicen la verdad quitamos nuestro voto al político de turno.
  • Si nos dicen la verdad nos arriesgamos a perjudicar relaciones personales.
  • Si nos dicen la verdad el miedo se apodera de nosotros.
  • Si nos dicen la verdad las bolsas y el IBEX caen. • Si nos dicen la verdad se hieren sentimientos.
  • Si nos dicen la verdad los alquileres suben.
  • Si nos dicen la verdad tememos perder nuestro puesto de trabajo
  • Si nos dicen la verdad dejamos de consumir y comprar o vender.
  • Si nos dicen la verdad concluimos que vivimos por encima de nuestras posibilidades.

… El mundo que hemos inventado no se alimenta de la verdad. Con la verdad nuestro mundo deja de girar. El baile se acaba. Y al final… no queremos escuchar la verdad.

…porque la verdad duele.

…porque la verdad no aumenta ventas.

…porque la verdad nos da miedo.

... y porque el baile no se puede detener.